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Carlos Ponce Sanginés*
Resumen
Ya en 1605, el cronista Lizárraga apuntaba acerca de estas
ruinas que “casi no pasa por aquel pueblo hombre curioso
que no las vaya a ver”. Constituyen los vestigios visibles
de una cultura que, en su tiempo, forjó su propio desarrollo.
La cordillera andina, en el centro-oeste de Sudamérica se
bifurca en dos cadenas principales que encierran el altiplano
intermontano de Bolivia y la parte suroriental del Perú. Se
lo suele dividir en tres partes: el norte (el más ventajoso
y productivo en cosechas y el más denso en población), el
central donde se cultiva quinua y apto para la ganadería de
auquénidos y el sur, donde prevalece la pecuaria intensa de
camélidos. Se relaciona con la yunka marítima, con
la kerwa de los valles mesotermos y con la yunka
amazónica. Allí se desarrolló la interrelación entre pisos
ecológicos y una adecuada complementariedad. Ello contribuyó
a institucionalizar al estado tiawanacota y explica su expansión.
El autor desarrolla una crónica de los esfuerzos científicos
por su estudio y comprensión.
Abstract
In 1605, the chronicler Lizárraga pointed out about this
ruins where “nearly every curious man who passes by
that town, visits it”. They are the visible remains
of a culture that, in its time, forged its own development.
The Andean mountains, in the south-centre of South America
fork in two main chains which enclose the Bolivia high plateau
and the southeast part of Perú. It is usually divided in three
parts: the north (the most productive in crops and the most
densely populated), the central where the quinua is cultivated
and it is suitable for camelid herding and the south where
the intense camelid herding prevails. It is related with the
maritime yunka, with the mesothermal valleys kerwa
and with the Amazonian yunka. At that place it was
developed the interrelation between ecological zones and a
suitable complement. This helped to institutionalise the tiawanacota
state and it explains its expansion. The author presents
a report of the scientific efforts for its study and understanding.
* El Doctor Carlos Ponce Sanginés es referencia insoslayable
de los estudiosos del mundo precolombino. Decano e iniciador
de la arqueología científica boliviana, tiene una dilatada
trayectoria que se inicia a mediados de la década de 1950.
Fundador y primer Director del Instituto Nacional de Arqueología
(1971-1982), lo es también del Centro de Investigaciones
Arqueológicas en Tiwanaku (1957-1975), del de Iskanwaya
(1973-1975) y del de Samaipata (1973-1975). Dirigió todos
los trabajos arqueológicos, excavaciones y restauraciones
efectuados en Tiwanaku desde 1957 a 1982. Es autor de numerosos
artículos y más de cuarenta libros, entre los que destacan
Descripción sumaria del templete semisubterráneo de Tiwanaku;
200 años de arqueología boliviana; Exploraciones
arqueológicas subacuáticas en el lago Titikaka. Actualmente
tiene en prensa una actualización de la arqueología boliviana
en cuatro tomos. Su labor fue reconocida con el Premio Nacional
de Cultura en 1977; en 1990 la Universidad Privada Franz
Tamayo lo distinguió con el título de Doctor Honoris Causa
en Arqueología. Director de la Revista Pumapunku
y del Centro de Investigaciones Antropológicas Tiwanaku
(CEINANTI), ha dictado conferencias en el marco del Seminario
Internacional Los Andes antes de los Inka.
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